Carrilleras de
ternera en olla exprés con patatas: receta fácil y melosa
Las carrilleras de ternera
son uno de los cortes de carne más agradecidos en la cocina tradicional.
Gracias a su alto contenido en colágeno, cuando se cocinan adecuadamente se
convierten en una pieza melosa, tierna y jugosa que prácticamente se deshace en
la boca.
Preparar este plato en olla exprés es la forma perfecta de conseguir un
resultado digno de restaurante sin tener que pasar cuatro horas en la cocina.
En solo media hora de cocción a presión y un toque final a fuego lento con las
patatas, obtendremos un guiso reconfortante y con una salsa espesa y brillante.
🛒
Ingredientes
- Carrilleras
de ternera limpias
- 2
cebollas grandes
- 4
dientes de ajo
- 2 o
3 cucharadas de tomate frito
- 1
cucharada de caldo concentrado de carne
- 1
cucharadita de pimentón dulce
- 2 o
3 patatas medianas
- Aceite
de oliva virgen extra
- Sal
y pimienta negra al gusto
- Agua
👨🍳 Elaboración paso a
paso
- Sellar la carne: Salpimentamos las carrilleras de
ternera. Calentamos un buen chorro de aceite de oliva en la olla exprés y
doramos las piezas a fuego vivo por todos sus lados. Este paso es
fundamental para sellar los jugos y crear un fondo sabroso en la olla.
Retiramos la carne y reservamos.
- El sofrito: En el mismo aceite, añadimos las
cebollas y los dientes de ajo picados finamente. Pochamos a fuego medio
mientras rebañamos con una cuchara de madera los restos dorados que ha
dejado la carne pegados en el fondo.
- Base de la salsa: Cuando la cebolla esté tierna,
incorporamos el tomate frito, la cucharada de concentrado de carne y la
cucharadita de pimentón dulce. Mezclamos rápidamente para integrar los
aromas sin que el pimentón se queme.
- Cocción a presión: Reincorporamos las carrilleras
con sus jugos y vertemos agua hasta casi cubrirlas. Cerramos la olla
exprés, colocamos la válvula y cocinamos a fuego medio durante 30 minutos
desde que comience a salir la presión.
- Cascar las patatas: Dejamos que la olla pierda la
presión de forma natural y la abrimos. Pelamos las patatas y las cascamos
(introduciendo el cuchillo y rompiendo el trozo al final). Este corte
irregular ayuda a liberar el almidón de la patata.
- Chup-chup final: Añadimos las patatas al guiso y
rectificamos de sal si es necesario. Dejamos cocinar con la olla abierta a
fuego lento durante unos 25 minutos más. El almidón de la patata se
mezclará con el colágeno de la carne, dejando una salsa ligada y cremosa.
- Servir: Servimos bien caliente, asegurándonos de
que cada plato lleve una buena ración de carne, patatas y abundante salsa.
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