Pastelitos crujientes de maíz
rellenos de jamón y queso
Si tienes
harina de maíz en casa y quieres preparar algo diferente, estos pastelitos
crujientes de maíz rellenos de jamón y queso son una idea estupenda.
La receta
consiste en preparar una masa sencilla a base de harina de maíz y harina de
trigo, dejarla reposar para que se hidrate correctamente y después formar
discos finos que rellenaremos con jamón york y mozzarella rallada.
Una vez
cerrados, los freímos en abundante aceite hasta conseguir un exterior dorado y
crujiente.
El resultado
es muy apetecible: una masa fina y crujiente por fuera y un interior caliente
con jamón y queso fundido.
Ingredientes
Para
preparar los pastelitos necesitaremos:
- 500 g de harina de maíz
amarilla fina
- 120 g de harina de trigo común
- 400 ml de agua templada
aproximadamente
- 1 cucharadita de sal
- 150-200 g de jamón york
- 150-200 g de mozzarella rallada
- Aceite abundante para freír
Preparar la masa
Comenzamos
mezclando en un bol grande la harina de maíz, la harina de trigo y la sal.
Añadimos
poco a poco el agua templada mientras mezclamos con las manos.
No es
necesario incorporar todo el agua de golpe. La cantidad puede variar
ligeramente dependiendo de la harina, por lo que es mejor añadirla poco a poco
hasta conseguir la textura adecuada.
Amasamos
durante unos minutos hasta conseguir una masa suave y manejable.
La masa no
debe quedar excesivamente pegajosa, pero tampoco debe estar seca y agrietada.
Si está
demasiado seca, podemos añadir un poco más de agua. Si está demasiado húmeda,
podemos corregir con una pequeña cantidad de harina de trigo.
El reposo
Una vez que
tengamos la masa lista, formamos una bola y la cubrimos con un paño húmedo.
La dejamos
reposar durante 30-45 minutos.
Este paso es
importante porque permite que la harina de maíz se hidrate bien. Una masa
correctamente hidratada será mucho más fácil de trabajar posteriormente.
Formar los discos
Después del
reposo dividimos la masa en pequeñas porciones.
Formamos
bolas y colocamos cada una sobre un paño ligeramente húmedo.
Cubrimos con
el mismo paño y aplastamos con la palma de la mano o con la base de un plato.
En esta
receta nos interesa conseguir discos bastante finos, de unos pocos milímetros
de grosor.
No conviene
hacerlos demasiado gruesos porque después colocaremos otro disco encima y
queremos conseguir un resultado ligero y crujiente.
Rellenar con jamón y queso
Colocamos un
disco de masa sobre la superficie de trabajo.
Ponemos en
el centro una porción de jamón york y añadimos mozzarella rallada.
No debemos
llegar hasta los bordes, ya que necesitamos espacio suficiente para cerrar
correctamente el pastelito.
Colocamos
otro disco de masa encima y presionamos alrededor del relleno.
Primero
podemos presionar suavemente alrededor del relleno para eliminar el exceso de
aire.
Después
sellamos muy bien todo el borde.
Este paso es
especialmente importante cuando utilizamos queso, ya que durante la fritura se
fundirá y aumentará la posibilidad de que intente escaparse.
Freír los pastelitos
Calentamos
abundante aceite en una sartén.
El aceite
debe estar caliente pero no debe llegar a humear.
Introducimos
los pastelitos con cuidado y dejamos que se frían hasta que estén dorados.
Cuando estén
dorados por una cara, les damos la vuelta para que se hagan por el otro lado.
Una vez
listos, los retiramos y colocamos sobre papel absorbente.
Lo ideal es
servirlos inmediatamente, cuando todavía están calientes.
El mejor momento: abrirlos
La gracia de
estos pastelitos está en el contraste.
Por fuera
tenemos una masa de maíz dorada y crujiente.
Por dentro
encontramos el jamón y la mozzarella caliente y fundida.
Por eso
merece la pena abrir uno recién hecho antes de servirlos. El queso estará
todavía fundido y podremos disfrutar de todo el contraste de texturas.
Otras ideas de relleno
Aunque la
combinación de jamón y mozzarella funciona muy bien, podemos experimentar con
otros rellenos.
Podemos
utilizar diferentes quesos, añadir pollo cocinado, carne picada, verduras
salteadas o incluso preparar una versión más intensa utilizando algún queso
azul.
Lo
importante es no sobrecargar el relleno y dejar suficiente espacio para poder
sellar correctamente los bordes.
Consejos para que salgan bien
El primer
consejo es respetar el reposo de la masa.
El segundo
es trabajar con discos finos. Una masa demasiado gruesa hará que el resultado
sea más pesado.
El tercero
es sellar muy bien los bordes.
Y, por
último, debemos controlar la temperatura del aceite. Tiene que estar
suficientemente caliente para conseguir un exterior crujiente, pero sin llegar
a humear.
Estos
pastelitos de maíz son una forma sencilla y diferente de utilizar la harina de
maíz y convertir unos pocos ingredientes en un bocado crujiente y muy
apetecible.
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