domingo, 30 de julio de 2023

crep y champiñones

 Te gustan los crep? ¿Y los champiñones? Entonces esta receta te va a encantar. Te voy a enseñar cómo hacer unos crep rellenos de champiñones con queso crema y salsa bechamel que están para chuparse los dedos. Son muy fáciles y rápidos de hacer, y solo necesitas unos pocos ingredientes que seguro que tienes en casa. Además, son ideales para cualquier momento del día: desayuno, almuerzo o cena. Y lo mejor de todo es que son muy nutritivos y saludables. ¿Te animas a probarlos?



Para hacer esta receta vas a necesitar los siguientes ingredientes:

  • 1 diente de ajo
  • 1/2 cebolla
  • 150 gr de champiñones
  • 2 cucharadas de queso crema o de untar
  • Sal al gusto
  • 3 huevos
  • 400 ml de leche (2 tazas)
  • 220 gr de harina (1+3/4 de taza)
  • 100 ml de agua tibia (1/2 taza)
  • 100 ml de mantequilla (1/2 taza)
  • 1 cucharadita de azúcar

El primer paso es preparar el relleno de champiñones. Para ello, pica el ajo y la cebolla en trocitos pequeños y ponlos a sofreír en una sartén con un poco de aceite a fuego medio. Cuando estén blanditos y dorados, añade los champiñones lavados y cortados en láminas finas. Saltea todo junto hasta que los champiñones estén tiernos y hayan soltado su jugo. Luego agrega el queso crema y sal al gusto y mezcla bien hasta que se integre todo. Reserva el relleno en un bol.

El segundo paso es hacer la masa de los crep. Para ello, pon en un bol los huevos y bátelos con una batidora o un tenedor. Añade la leche y el agua tibia y sigue batiendo hasta que se mezclen bien. Luego tamiza la harina con una cuchara o un colador e incorpórala poco a poco a la mezcla anterior sin dejar de batir para evitar grumos. Añade también la mantequilla derretida y el azúcar y bate hasta obtener una masa homogénea y líquida.

El tercer paso es cocinar los crep. Para ello, calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto y engrásala ligeramente con un poco de aceite o mantequilla. Vierte un cucharón de masa en el centro de la sartén y mueve la sartén para que se extienda por toda la superficie formando una capa fina. Deja que se cocine durante unos segundos hasta que empiece a dorarse por los bordes y luego dale la vuelta con una espátula o con un movimiento rápido de muñeca. Cocina el otro lado durante unos segundos más y retira el crep a un plato. Repite el proceso hasta acabar con toda la masa.

El cuarto paso es rellenar los crep. Para ello, coloca un crep sobre una superficie plana y pon una cucharada de relleno de champiñones en el centro. Dobla el crep por la mitad y luego por la mitad otra vez formando un triángulo. Repite el proceso con el resto de los crep y el relleno.

El quinto y último paso es servir los crep. Puedes acompañarlos con salsa bechamel, queso rallado, perejil picado o lo que más te guste. Disfruta de estos deliciosos crep rellenos de champiñones con queso crema y salsa bechamel y comparte esta receta con tu familia y amigos. ¡Te aseguro que les va a encantar!

Aquí tienes mi versión en vídeo con todos los trucos para disfrutar:



viernes, 28 de julio de 2023

Salmón al horno

 Salmón al horno con verdura: una receta fácil y saludable

¿Te gustaría preparar un plato delicioso y nutritivo en poco tiempo? El salmón al horno con verdura es una opción perfecta para disfrutar de una comida sana y rica, sin pasar horas en la cocina. El salmón es un pescado muy beneficioso para la salud, ya que aporta proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares y a mejorar el funcionamiento del cerebro. Además, el salmón al horno con verdura es una receta apta para veganos y celíacos, ya que no contiene ningún producto de origen animal ni gluten.

Para hacer esta receta solo necesitas unos pocos ingredientes que seguro que tienes en casa o que puedes encontrar fácilmente en el supermercado. Estos son los ingredientes que vas a necesitar para dos personas:

  • 2 filetes de salmón.
  • 1 cucharadita de ajo en polvo.
  • 1 cucharadita de pimentón o paprika.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • Pimienta negra al gusto.
  • 1 chorro de aceite.
  • 1 chorro de zumo de limón.
  • 1/2 pimiento.

El primer paso para hacer el salmón al horno con verdura es precalentar el horno a 180ºC y forrar una bandeja con papel vegetal. Luego, lavamos y secamos los filetes de salmón y los colocamos sobre el papel. En un bol pequeño mezclamos el ajo en polvo, el pimentón, la sal y la pimienta negra. Con esta mezcla condimentamos los filetes de salmón por ambos lados. Después les echamos un chorro de aceite y otro de zumo de limón por encima.

El siguiente paso es lavar y cortar el pimiento en trozos pequeños. Los distribuimos alrededor del salmón en la bandeja. Si quieres puedes añadir otras verduras que te gusten como cebolla, zanahoria o calabacín. Lo importante es que las cortes en trozos pequeños para que se cocinen bien en el horno.

Ya solo nos queda meter la bandeja en el horno y dejar que se cocine durante unos 15 o 20 minutos o hasta que el salmón esté hecho por dentro y dorado por fuera. El tiempo puede variar según el grosor del salmón y el tipo de horno que tengas. Para comprobar si el salmón está listo puedes pincharlo con un tenedor y ver si se deshace fácilmente.

Aquí tienes mi versión en vídeo con todos los trucos para que te salga perfecto:





Y ya está. Así de fácil y rápido puedes hacer un salmón al horno con verdura delicioso y saludable. Puedes servirlo tal cual o acompañarlo con una ensalada fresca o un arroz blanco. Es una receta ideal para cualquier día de la semana o para sorprender a tus invitados en una ocasión especial. Espero que te haya gustado esta receta y que la pruebes en casa. Si te ha gustado puedes dejarme un comentario o compartir este artículo con tus amigos. ¡Hasta la próxima!

domingo, 23 de julio de 2023

Albóndigas en salsa

Cómo hacer unas albóndigas en salsa caseras que te harán llorar de emoción


¿Te gustan las albóndigas en salsa? ¿Quieres aprender a hacer unas albóndigas caseras que quedan jugosas, tiernas y con una salsa increíble? Entonces no te pierdas este artículo donde te enseño cómo hacer unas albóndigas en salsa que te harán llorar de emoción. Es una receta fácil, rápida y económica que puedes hacer con ingredientes que seguro tienes en casa. Además, es un plato que gusta a todo el mundo y que puedes acompañar con arroz, patatas, ensalada o lo que prefieras. ¡Te aseguro que quedarán sorprendidos con el resultado!



Ingredientes para hacer unas albóndigas en salsa caseras


Para hacer unas albóndigas en salsa caseras necesitas los siguientes ingredientes:


- 500 gr de carne picada (1 bandeja). Puedes usar la carne que más te guste: ternera, cerdo, pollo o mezcla.

- 1/2 cebolla. La vamos a picar muy fina para que se integre bien con la carne.

- 800 ml de tomate triturado (4 tazas). Puedes usar tomate natural o de lata.

- Sal, pimentón, jengibre y perejil al gusto. Estas son las especias que le van a dar sabor a las albóndigas y a la salsa. Puedes variarlas según tu gusto o usar otras como comino, orégano o albahaca.

- 30 gr de pan rallado (2 cucharadas). El pan rallado le va a dar consistencia a las albóndigas y las va a hacer más esponjosas.

- 1 huevo L. El huevo va a ayudar a ligar la mezcla de carne y pan rallado.

- 30 gr de harina (2 cucharadas). La harina la vamos a usar para rebozar las albóndigas antes de freírlas. Así quedarán más crujientes por fuera y más jugosas por dentro.

- 3 dientes de ajo. Los vamos a picar muy finos y los vamos a añadir a la salsa para darle más sabor.


## Cómo hacer unas albóndigas en salsa caseras paso a paso


Para hacer unas albóndigas en salsa caseras solo tienes que seguir estos pasos:


1. En un bol grande ponemos la carne picada y le añadimos la cebolla picada muy fina, una pizca de sal, una cucharadita de pimentón, media cucharadita de jengibre y un puñado de perejil picado. Mezclamos bien con las manos hasta que se integren todos los ingredientes.

2. Añadimos el pan rallado y el huevo batido y volvemos a mezclar hasta obtener una masa homogénea y compacta.

3. Con las manos húmedas vamos cogiendo porciones de masa y formando bolitas del tamaño de una nuez. Las vamos colocando en un plato y las reservamos.

4. Ponemos la harina en un plato y vamos pasando las albóndigas por la harina, sacudiendo el exceso. Las vamos colocando en otro plato y las reservamos.

5. En una sartén grande ponemos aceite a calentar a fuego medio-alto y cuando esté caliente vamos friendo las albóndigas por tandas, hasta que queden doradas por todos lados. Las vamos sacando con una espumadera y las vamos colocando en una fuente con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

6. En la misma sartén donde hemos frito las albóndigas, bajamos el fuego a medio-bajo y añadimos los ajos picados muy finos. Los sofreímos unos minutos sin que se quemen y luego añadimos el tomate triturado, una pizca de sal, una cucharadita de pimentón, media cucharadita de jengibre y otro puñado de perejil picado. Removemos bien y dejamos que la salsa se cocine unos 15 minutos, hasta que reduzca y espese un poco.

7. Añadimos las albóndigas a la salsa y las mezclamos bien para que se impregnen del sabor. Dejamos que se cocinen unos 10 minutos más, hasta que estén tiernas y jugosas.

8. Servimos las albóndigas en salsa caseras con el acompañamiento que más nos guste: arroz, patatas, ensalada o pan para mojar la salsa.

Aquí tienes mi versión en vídeo con todos los trucos para que te queden perfectas:



## Consejos para hacer unas albóndigas en salsa caseras perfectas


Para hacer unas albóndigas en salsa caseras perfectas te recomiendo que sigas estos consejos:


- No amases demasiado la carne, solo lo justo para que se integren los ingredientes. Así evitarás que las albóndigas queden duras o secas.

- No hagas las albóndigas demasiado grandes ni demasiado pequeñas. El tamaño ideal es el de una nuez, así se cocinarán bien por dentro y por fuera.

- No pongas demasiadas albóndigas a freír al mismo tiempo, hazlo por tandas y deja espacio entre ellas. Así evitarás que se peguen o se rompan.

- No frías las albóndigas a fuego muy alto ni muy bajo. El fuego ideal es medio-alto, así quedarán doradas por fuera y jugosas por dentro.

- No muevas las albóndigas hasta que no estén doradas por un lado, así evitarás que se deshagan o se abran.

- No pongas demasiada harina a las albóndigas, solo lo justo para rebozarlas. Así evitarás que la salsa quede grumosa o espesa.

- No pongas demasiada sal a la carne ni a la salsa, recuerda que el pimentón y el tomate ya tienen sal. Prueba la salsa antes de añadir las albóndigas y rectifica de sal si es necesario.


Espero que te haya gustado esta receta de albóndigas en salsa caseras y que te animes a hacerla en casa. Si lo haces, no olvides compartir tu foto en las redes sociales y etiquetarme para que pueda verla. Y si tienes alguna duda o sugerencia, déjame un comentario y te responderé lo antes posible. ¡Hasta la próxima!


viernes, 21 de julio de 2023

Papas y bacon

 ¿Te gustan las papas rellenas? Si la respuesta es sí, te va a encantar esta receta que te traigo hoy. Se trata de unas papas rellenas de queso y bacon, una combinación irresistible que hará las delicias de todos en casa. Estas papas son muy fáciles de hacer, solo necesitas unos pocos ingredientes que seguro que tienes en tu despensa. Además, son muy versátiles, ya que las puedes servir como entrante, plato principal o acompañamiento. Y lo mejor es que son muy cremosas por dentro y crujientes por fuera, gracias a un truco que te voy a enseñar. ¿Quieres saber cómo se hacen? Pues sigue leyendo y te lo cuento todo.





domingo, 16 de julio de 2023

sándwich más sabroso y fácil

 ¿Quieres aprender a hacer el sándwich más rico y fácil que hayas probado? Entonces sigue leyendo porque te voy a enseñar cómo preparar un sándwich gratinado al horno con solo unos pocos ingredientes que seguro que tienes en casa. Es una receta ideal para cualquier ocasión: desayuno, merienda, cena o incluso para llevar. Además, es muy nutritiva y te saciará durante horas. Y lo mejor de todo es que está delicioso y le gustará a toda la familia.



Para hacer este sándwich solo necesitas:

  • 8 rebanadas de pan de molde.
  • 8 lonchas de queso.
  • 8 lonchas de jamón cocido.
  • 2 huevos.
  • 150 ml de leche.
  • Sal al gusto.
  • Queso rallado al gusto.

El procedimiento es muy sencillo:

  1. Precalienta el horno a 180ºC y engrasa una fuente apta para el horno con un poco de mantequilla o aceite.
  2. Coloca cuatro rebanadas de pan en la fuente y cúbrelas con cuatro lonchas de queso y cuatro lonchas de jamón. Repite el proceso con las otras cuatro rebanadas de pan y el resto del queso y el jamón. Así tendrás cuatro sándwiches dobles.
  3. En un bol, bate los huevos con la leche y una pizca de sal. Vierte esta mezcla sobre los sándwiches, procurando que queden bien empapados por ambos lados.
  4. Espolvorea queso rallado por encima al gusto. Puedes usar el queso que más te guste: mozzarella, cheddar, emmental…
  5. Hornea los sándwiches durante unos 15 minutos o hasta que estén dorados y el queso se haya fundido.
  6. Sirve los sándwiches calientes o templados. Puedes acompañarlos con una ensalada verde o con la salsa que prefieras: kétchup, mayonesa, mostaza…
Aquí te dejo mi versión en vídeo con todos mis trucos para que te salga de diez:


Y ya está. Así de fácil y rápido puedes hacer unos sándwiches gratinados al horno que están para chuparse los dedos. Te aseguro que una vez que los pruebes no podrás parar de hacerlos. Son perfectos para cualquier momento del día y para cualquier época del año. Además, puedes variar los ingredientes a tu gusto: puedes usar otro tipo de pan, otro tipo de embutido o incluso añadir verduras como tomate o espinacas. ¡Deja volar tu imaginación y crea tus propios sándwiches!

Espero que te haya gustado esta receta y que la pongas en práctica pronto. Si lo haces, no olvides dejarme un comentario contándome qué te ha parecido y si has hecho alguna modificación. Y si te ha gustado este artículo, compártelo con tus amigos y familiares en las redes sociales. Así me ayudas a llegar a más personas y a seguir compartiendo más recetas como esta.

Muchas gracias por leerme y hasta la próxima.

viernes, 14 de julio de 2023

bolas de brócoli

 ¿Te gustan las croquetas? Seguro que sí, porque son uno de los platos más populares y versátiles de nuestra gastronomía. Pero también sabes que son bastante calóricas y que no siempre son la mejor opción si quieres cuidar tu alimentación. Por eso hoy te traigo una receta de croquetas de brócoli fáciles y sanas, que te van a encantar.

El brócoli es una verdura con muchas propiedades beneficiosas para la salud. Es rico en vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, y ayuda a prevenir el cáncer, el colesterol y el estreñimiento. Además, tiene muy pocas calorías y es muy saciante. Por eso es ideal para incluirlo en tu dieta habitual.



Pero si eres de los que no les gusta el brócoli o te cuesta comerlo, estas croquetas son una forma perfecta de disfrutarlo sin que apenas lo notes. Están hechas con una bechamel ligera, queso rallado y un rebozado crujiente. Se pueden hacer al horno o en la sartén, y se pueden congelar para tenerlas listas cuando quieras. Son ideales para un aperitivo, una cena o para llevar al trabajo o al colegio.

¿Quieres saber cómo se hacen estas croquetas de brócoli fáciles y sanas? Pues sigue leyendo y te lo cuento paso a paso.

Ingredientes para unas 20 croquetas:

  • 150 gr de brócoli (5 o 6 arbolitos).
  • 35 gr de harina (2 cucharadas).
  • 35 gr de mantequilla (2 cucharadas).
  • 35 gr de queso rallado (2 cucharadas).
  • Sal, pimienta y ajo en polvo al gusto.
  • Huevos y pan rallado para rebozar.
  • 250 ml de leche (1+1/4 tazas).

Preparación:

  1. Lo primero que hay que hacer es cocer el brócoli. Para ello lo lavamos bien y lo cortamos en trozos pequeños. Lo ponemos en un recipiente apto para microondas con un poco de agua y sal, y lo cocinamos a máxima potencia durante unos 8 minutos, hasta que esté tierno. También se puede hacer al vapor o en una olla con agua hirviendo, pero el microondas es más rápido y práctico.
  2. Escurrimos bien el brócoli y lo trituramos con un tenedor o un pasapurés hasta obtener un puré. No hace falta que quede muy fino, podemos dejar algunos trocitos para darle más textura a las croquetas.
  3. En una sartén a fuego medio, derretimos la mantequilla y añadimos la harina. Removemos bien con una cuchara de madera hasta que se forme una pasta sin grumos. Cocinamos durante unos minutos para que se tueste ligeramente y pierda el sabor a crudo.
  4. Añadimos la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel suave y cremosa. Salpimentamos al gusto y añadimos una pizca de ajo en polvo para darle más sabor.
  5. Incorporamos el queso rallado y el puré de brócoli a la bechamel y mezclamos bien hasta que quede todo integrado. Probamos el punto de sal y rectificamos si hace falta.
  6. Pasamos la masa a un bol o una fuente y la tapamos con film transparente, pegándolo bien a la superficie para que no se forme costra. Dejamos que se enfríe completamente y la guardamos en la nevera durante unas horas o toda la noche, para que se endurezca y sea más fácil moldear las croquetas.
  7. Cuando la masa esté fría y firme, formamos las croquetas con las manos o con dos cucharas. Las podemos hacer redondas o alargadas, según nos guste más. Las pasamos por huevo batido y luego por pan rallado, presionando bien para que se adhiera el rebozado.
  8. Freímos las croquetas en abundante aceite caliente, por tandas, hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Las sacamos con una espumadera y las dejamos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  9. Servimos las croquetas de brócoli calientes o templadas, acompañadas de una ensalada verde o una salsa de tomate casera.
Aquí tienes mi versión en vídeo:

https://youtu.be/AVYCrit1pfg

Consejos:

  • Si quieres hacer las croquetas al horno, solo tienes que colocarlas sobre una bandeja forrada con papel vegetal, pintarlas con un poco de aceite por encima y hornearlas a 200ºC durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.
  • Si quieres congelar las croquetas, solo tienes que meterlas en un recipiente hermético o en una bolsa de congelación, separadas por capas de papel film para que no se peguen entre sí. Se pueden conservar hasta 3 meses en el congelador. Para freírlas después no hace falta descongelarlas previamente, solo hay que poner el aceite a fuego medio-bajo para que se hagan bien por dentro sin quemarse por fuera.

Espero que te haya gustado este artículo de blog sobre las croquetas de brócoli fáciles y sanas. Si quieres saber más sobre recetas saludables con verduras, no dudes en visitar mi canal de YouTube o mi página web. Allí encontrarás muchas ideas deliciosas y originales para disfrutar comiendo sano.

domingo, 9 de julio de 2023

papa y queso

 ¿Te gustan las papas con pan de queso? ¿Quieres aprender a prepararlas en casa de una forma fácil y rápida? Entonces este artículo es para ti. Te voy a enseñar cómo hacer unas papas con pan de queso caseras, crujientes y cremosas, que harán las delicias de toda la familia. No necesitas muchos ingredientes ni utensilios, solo un poco de tiempo y ganas de disfrutar. ¡Vamos a ver la receta!

Aquí antes te dejo mi versión sin horno:


Ingredientes

Para hacer unas papas con pan de queso para cuatro personas necesitas los siguientes ingredientes:

  • 150 gr de harina (1+1/8 tazas).
  • 10 gr de mantequilla (1 cucharada).
  • 60 ml de leche (1/3 de taza).
  • Sal al gusto.
  • 2 Patatas o papas.
  • 2 cucharaditas de mahonesa/mayonesa.
  • 150 gr de queso rallado (3/4 de paquete).

Preparación

El primer paso es hacer la masa del pan. Para ello, mezcla en un bol la harina, la mantequilla, la leche y una pizca de sal. Amasa bien hasta obtener una masa homogénea y elástica. Forma una bola con la masa y déjala reposar en un lugar cálido durante una hora o hasta que doble su tamaño.

Mientras tanto, pela y corta las papas en trozos pequeños. Ponlas a cocer en una olla con agua y sal hasta que estén tiernas. Escúrrelas y aplástalas con un tenedor o un pasapurés. Añade la mahonesa y mezcla bien. Reserva.

Precalienta el horno a 180ºC y engrasa un molde para horno. Estira la masa del pan con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta que tenga un grosor de unos 5 mm. Cubre el fondo y los bordes del molde con la masa, recortando el exceso. Pincha la masa con un tenedor varias veces para evitar que se hinche.

Hornea la masa durante 15 minutos o hasta que esté ligeramente dorada. Saca el molde del horno y rellena con el puré de papas. Espolvorea el queso rallado por encima y vuelve a meter el molde en el horno durante otros 10 minutos o hasta que el queso se funda y se gratine.

Ya tienes listas tus papas con pan de queso. Déjalas reposar unos minutos antes de servir y disfruta de este plato sencillo y delicioso.



Consejos

Puedes variar el tipo de queso que uses según tu gusto. Te recomiendo que uses uno que se funda bien y que tenga un sabor intenso, como el cheddar, el gouda o el emmental.

También puedes añadir otros ingredientes al puré de papas para darle más sabor y textura, como bacon, cebolla, perejil o nuez moscada.

Si quieres hacer la receta más ligera, puedes sustituir la mahonesa por yogur natural o crema agria.

Espero que te haya gustado esta receta de papas con pan de queso y que la pruebes en casa. Si lo haces, no olvides dejarme un comentario contándome qué te ha parecido. Y si te ha gustado este artículo, compártelo con tus amigos en las redes sociales. ¡Hasta la próxima!

viernes, 7 de julio de 2023

Sopa de tomate y coditos

 ¿Te gustan las sopas? A mí me encantan, sobre todo cuando hace frío y apetece algo calentito y reconfortante. Hoy te traigo una receta de sopa de tomate y coditos que es muy fácil de hacer y que está riquísima. Es una de esas recetas que se hacen con ingredientes básicos que todos tenemos en casa y que se preparan en un momento. Además, es una receta muy saludable y nutritiva, ya que lleva tomate, verduras y pasta. Es perfecta para toda la familia, especialmente para los niños, que seguro que se chupan los dedos con esta sopa.

La sopa de tomate y coditos es una receta muy versátil que puedes adaptar a tu gusto. Puedes usar la pasta que más te guste o la que tengas a mano. Yo he usado coditos o caracolitas porque me parecen muy divertidos y quedan muy bien con la salsa de tomate. También puedes variar las verduras que le pones a la sopa. Yo he usado cebolla, ajo, pimiento y zanahoria, pero puedes añadir otras como calabacín, apio o puerro. Lo importante es que le des un toque de sabor con las especias que más te gusten. Yo he usado sal, pimienta, albahaca tomillo y romero porque combinan muy bien con el tomate.

Para hacer esta sopa de tomate y coditos solo necesitas una olla grande donde cocer la pasta y una sartén donde hacer la salsa de tomate. La salsa de tomate la puedes hacer con tomates frescos o con tomate frito y tomate triturado. Yo he usado una mezcla de ambos porque me gusta el sabor que le da el tomate frito pero también el toque natural del tomate triturado. Si quieres hacer la salsa de tomate desde cero solo tienes que pelar y trocear los tomates frescos y cocinarlos en la sartén con un poco de aceite hasta que se deshagan.

La receta es muy sencilla y no tiene ningún misterio. Solo tienes que seguir estos pasos:

  1. Pon a cocer la pasta en una olla con agua hirviendo y sal siguiendo las instrucciones del paquete. Escurre la pasta cuando esté al dente y reserva.
  2. Pela y pica la cebolla, el ajo y el pimiento en trozos pequeños. Pela y ralla la zanahoria.
  3. Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio-alto y sofríe la cebolla durante unos 10 minutos hasta que esté transparente.
  4. Añade el ajo y el pimiento y sofríe unos 5 minutos más hasta que estén tiernos.
  5. Añade la zanahoria rallada y remueve bien.
  6. Añade el tomate frito y el tomate triturado y mezcla todo bien.
  7. Añade sal, pimienta, albahaca tomillo y romero al gusto y deja que la salsa hierva a fuego lento durante unos 15 minutos hasta que espese un poco.
  8. Añade la pasta a la salsa de tomate y mezcla bien para que se impregne bien del sabor.
  9. Sirve la sopa caliente en platos hondos y si quieres puedes espolvorear un poco de queso rallado por encima.

Aquí tienes la versión en vídeo con todos los trucos para que siempre te quede perfecto:






¡Y ya está! Así de fácil es hacer esta sopa de tomate y coditos que seguro que te va a encantar. Es una receta ideal para comer o cenar cualquier día de la semana porque se hace en poco tiempo y con ingredientes muy económicos. Además es una receta muy completa que te aporta hidratos de carbono, proteínas vegetales, vitaminas y minerales. Y lo mejor de todo es que está deliciosa.

Espero que te haya gustado esta receta y que te animes a probarla en casa. Si lo haces no olvides dejarme un comentario contándome qué te ha parecido o si has hecho alguna variación. También puedes compartir tus fotos en las redes sociales con el hashtag #sopadetomateycoditos para que pueda verlas.

domingo, 2 de julio de 2023

Patatas bravas

 Las patatas bravas son una de las tapas más famosas y deliciosas de la gastronomía española. Se trata de unas patatas fritas cortadas en trozos irregulares y bañadas en una salsa picante y aromática que les da un sabor único e irresistible. Es un plato muy sencillo de preparar y que gusta a todo el mundo. Además, es muy económico y se puede adaptar al gusto de cada uno variando el nivel de picante o el tipo de salsa.

En este artículo te voy a enseñar cómo hacer unas auténticas patatas bravas caseras siguiendo la receta tradicional. Solo necesitas unos pocos ingredientes que seguro que tienes en tu cocina: patatas o papas al gusto (yo prefiero las que tienen la piel fina y la carne firme), un chorro de vinagre (para darle un toque ácido a la salsa), sal y pimienta al gusto (para sazonar las patatas y la salsa), pimentón o paprika (el ingrediente clave para darle color y sabor a la salsa), dos dientes de ajo (para aromatizar la salsa), media cebolla (para darle cuerpo y textura a la salsa), 100 ml de caldo de pollo (para aligerar la salsa) y 50 ml de tomate frito (para darle un toque dulce y cremoso a la salsa).



El primer paso es pelar las patatas o papas y cortarlas en trozos medianos e irregulares. No hace falta que sean todos iguales ni muy pequeños. Lo importante es que queden bien fritas por fuera y tiernas por dentro. Para ello hay un truco: ponerlas en una cazuela con agua fría y sal y llevarlas a ebullición. Cuando empiecen a hervir se bajan el fuego y se cocinan unos 10 minutos o hasta que estén blanditas pero no deshechas. Se escurren bien y se reservan.

El segundo paso es preparar la salsa brava. Para ello se pelan los ajos y se laminan finamente. Se pica también la cebolla en trozos pequeños. Se ponen ambos ingredientes en una sartén con un poco de aceite de oliva y se sofríen a fuego medio hasta que estén tiernos y dorados. Se añade entonces el pimentón o paprika (yo uso una cucharada pero puedes poner más o menos según te guste el picante) y se remueve bien para que se tueste ligeramente sin quemarse. Se incorpora el vinagre (yo uso un chorro generoso pero puedes poner más o menos según te guste el ácido) y se deja evaporar un poco. Se añade el caldo de pollo (yo uso 100 ml pero puedes poner más o menos según te guste la consistencia) y el tomate frito (yo uso 50 ml pero puedes poner más o menos según te guste el dulzor) y se mezcla todo bien. Se deja cocer unos 15 minutos a fuego bajo hasta que espese ligeramente. Se rectifica de sal y pimienta al gusto.

El tercer paso es freír las patatas o papas reservadas. Para ello se calienta abundante aceite en una freidora o en una sartén profunda y se fríen las patatas por tandas hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Se sacan con una espumadera y se ponen sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

El último paso es servir las patatas bravas bañadas con la salsa o con la salsa aparte para que cada uno se sirva al gusto. Se pueden espolvorear con un poco de perejil picado para darles un toque verde y fresco.

Aquí tienes mi versión con todos mis trucos para que te salgan deliciosas:




Y ya está! Ya tienes unas deliciosas patatas bravas caseras listas para disfrutar como tapa o como acompañamiento de cualquier plato. Te aseguro que están tan buenas que no podrás parar de comerlas. Son ideales para compartir con amigos o familiares en cualquier ocasión.