viernes, 2 de octubre de 2026

Empanadillas de pan de molde

 

Empanadillas de pan de molde: la forma más fácil de hacer empanadillas sin masa

¿Te apetecen unas empanadillas pero no tienes masa ni obleas en casa? No hay problema. Hoy vamos a preparar unas empanadillas de pan de molde, una receta muy sencilla que convierte unas simples rebanadas de pan en una especie de oblea perfecta para rellenar.

La idea puede parecer un poco extraña al principio, pero el resultado sorprende. El pan se aplasta, se rellena, se cierra y se cocina hasta conseguir un exterior dorado y crujiente. Y cuando las abrimos encontramos un relleno caliente de atún, tomate, huevo cocido y queso fundido.

Es una receta especialmente interesante para esos días en los que queremos preparar una cena rápida sin complicarnos demasiado.

Ingredientes para 8 empanadillas

·        8 rebanadas de pan de molde

·        1 lata de atún

·        3 cucharadas de tomate frito

·        1 huevo cocido

·        60–80 gramos de queso rallado

·        1 huevo para batir

o   Pan rallado, opcional

·        Aceite para freír

Preparación

Comenzamos retirando los bordes de las rebanadas de pan de molde. Podemos reservarlos para aprovecharlos posteriormente. Son perfectos para hacer pan rallado casero, picatostes o unas tostadas.

Una vez retirados los bordes, colocamos cada rebanada sobre una superficie de trabajo y la aplastamos con un rodillo. Este paso es importante porque necesitamos conseguir una rebanada bastante fina y flexible.

Cuanto más fino quede el pan, más sencillo será doblarlo y cerrarlo posteriormente.

Para preparar el relleno, escurrimos muy bien la lata de atún y la colocamos en un bol. Añadimos las tres cucharadas de tomate frito y el huevo cocido previamente picado.

Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea.

Es importante que el relleno no quede demasiado líquido. Si utilizamos demasiado tomate, será más complicado cerrar correctamente las empanadillas y podrían abrirse durante la cocción.

Colocamos una pequeña cantidad de relleno en el centro de cada rebanada de pan.

A continuación añadimos queso rallado.

Doblamos el pan formando una media luna y presionamos los bordes para cerrarlos. Después podemos utilizar un tenedor para marcar los bordes y asegurarnos de que quedan bien sellados.

Ahora batimos un huevo y pasamos cada empanadilla por el huevo.

Para conseguir un resultado todavía más crujiente, podemos pasarlas después por pan rallado.

Calentamos abundante aceite en una sartén y, cuando esté caliente, vamos friendo las empanadillas por ambos lados hasta que estén doradas.

Es importante no llenar demasiado la sartén para que el aceite mantenga una temperatura adecuada y las empanadillas puedan dorarse correctamente.

Una vez doradas, las retiramos y las colocamos sobre papel absorbente.

Y ya están listas.

El secreto está en el relleno

Uno de los errores más habituales al preparar estas empanadillas es poner demasiado relleno.

Aunque pueda resultar tentador añadir una buena cantidad de atún, tomate y queso, necesitamos dejar suficiente espacio para poder cerrar el pan.

Si ponemos demasiado, los bordes pueden quedar mal sellados y la empanadilla puede abrirse.

También debemos tener cuidado con la cantidad de tomate. El relleno debe quedar jugoso, pero no líquido.

Cómo hacerlas todavía más crujientes

Pasar las empanadillas primero por huevo y después por pan rallado ayuda a conseguir una superficie muy dorada y crujiente.

Si prefieres una versión más ligera, también puedes prepararlas en airfryer a 190 ºC durante unos 8–10 minutos, pincelándolas previamente con un poco de aceite.

Otra posibilidad es utilizar el horno a 200 ºC durante aproximadamente 12–15 minutos, hasta que estén doradas.

El resultado será diferente al de la fritura, pero es una buena alternativa.

Puedes cambiar completamente el relleno

Una de las mejores cosas de esta receta es que no tenemos por qué utilizar siempre atún.

Podemos aprovechar pollo cocido, carne picada cocinada, jamón, diferentes tipos de queso o verduras.

Incluso podemos preparar unas empanadillas utilizando sobras que tengamos en la nevera.

La idea principal es tener una base muy sencilla que nos permita improvisar.

Y ahí está precisamente la gracia de estas empanadillas de pan de molde: no necesitamos preparar una masa ni tener ingredientes especiales.

Solo necesitamos unas rebanadas de pan, un relleno que nos guste y unos minutos.

Y cuando las abras y veas el queso fundido por dentro, probablemente entenderás por qué esta receta merece una oportunidad. 🥟🧀

domingo, 27 de septiembre de 2026

Gambones al horno con guacamole

 

Gambones al horno con guacamole: una cena fácil y espectacular

Hay recetas que necesitan una lista interminable de ingredientes y varias horas de preparación. Y después están esas recetas que prácticamente se preparan solas y que, cuando las llevas a la mesa, parecen mucho más elaboradas de lo que realmente son.

Estos gambones al horno con guacamole pertenecen claramente al segundo grupo.

La idea es muy sencilla: preparar unos buenos gambones en el horno con ajo, perejil, aceite de oliva, pimienta y limón y acompañarlos con un guacamole casero, cremoso y fresco.

La combinación funciona especialmente bien por el contraste entre ambos elementos. Por un lado tenemos los gambones recién hechos, calientes, aromáticos y llenos de sabor. Por otro, el guacamole aporta frescura, cremosidad y ese punto ácido que ayuda a equilibrar el plato.

Y hay una forma especialmente divertida de comerlos: mojando el gambón directamente en el guacamole.

Ingredientes para los gambones

  • 1 kg de gambones
  • 2 dientes de ajo
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 1 limón

Ingredientes para el guacamole

  • 2 aguacates maduros
  • 1 tomate
  • Un poco de cebolla
  • Zumo de lima o limón
  • Sal
  • Picante al gusto, opcional

Cómo preparar los gambones al horno

Comenzamos colocando los gambones en una fuente apta para horno.

Añadimos un buen chorrito de aceite de oliva y repartimos por encima el ajo picado y el perejil. Incorporamos también sal y pimienta al gusto.

Para terminar, añadimos unas gotas de limón.

Es importante no excederse con el tiempo de cocción. Los gambones necesitan relativamente poco tiempo y queremos conseguir una textura jugosa y agradable.

Precalentamos el horno y cocinamos los gambones hasta que estén hechos y tengan ese aspecto apetecible y ligeramente dorado.

Mientras tanto podemos preparar tranquilamente el guacamole.

Cómo hacer el guacamole casero

Partimos los aguacates por la mitad, retiramos el hueso y sacamos toda la pulpa.

La ponemos en un bol y la aplastamos con un tenedor.

No es necesario conseguir una textura completamente lisa. De hecho, para acompañar los gambones resulta muy agradable dejar pequeños trozos de aguacate.

Añadimos el tomate cortado en dados pequeños y un poco de cebolla picada.

Incorporamos sal y un buen chorrito de lima o limón.

Mezclamos todo y probamos.

Este es un buen momento para ajustar el sabor. Si nos gusta más ácido podemos añadir un poco más de limón. Si queremos un toque picante, podemos incorporar chile, guindilla o nuestra salsa picante favorita.

El momento de servir

Cuando los gambones estén listos, los retiramos del horno y dejamos que reposen un momento.

Servimos el guacamole en un bol y colocamos los gambones alrededor.

Podemos terminar el plato con un poco más de perejil y unas gotas de limón.

Y ahora llega la parte más divertida.

Pelamos un gambón, cogemos una buena cantidad de guacamole y lo utilizamos como salsa para mojarlo.

El contraste es fantástico: el gambón está caliente y lleno del sabor del ajo, el perejil y el limón, mientras que el guacamole aporta una textura cremosa y un sabor fresco.

Una cena fácil para cualquier día

Una de las grandes ventajas de esta receta es que no necesitamos hacer una elaboración complicada para conseguir un resultado muy vistoso.

Los gambones se preparan prácticamente solos en el horno y el guacamole está listo en pocos minutos.

Por eso puede ser una buena opción para una cena especial, para el fin de semana o simplemente para esos días en los que tienes ganas de comer algo diferente sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

También podemos acompañar el plato con una ensalada, unas patatas al horno o simplemente un poco de pan.

Aunque, teniendo un bol de guacamole delante, probablemente el pan tenga bastante trabajo también. 😂

Lo importante es utilizar buenos ingredientes y no complicarlos demasiado.

Unos buenos gambones, un aguacate maduro, un poco de ajo, limón y unas hierbas aromáticas pueden convertirse en una cena realmente apetecible.

Así que la próxima vez que tengas gambones y aguacates en casa, prueba esta combinación.

Y ahora la pregunta es inevitable:

¿Tú mojarías los gambones en guacamole? 🦐🥑