viernes, 30 de octubre de 2026

Carrilleras en salsa

 

Carrilleras de ternera en olla exprés con patatas: receta fácil y melosa

Las carrilleras de ternera son uno de los cortes de carne más agradecidos en la cocina tradicional. Gracias a su alto contenido en colágeno, cuando se cocinan adecuadamente se convierten en una pieza melosa, tierna y jugosa que prácticamente se deshace en la boca.

 

Preparar este plato en olla exprés es la forma perfecta de conseguir un resultado digno de restaurante sin tener que pasar cuatro horas en la cocina. En solo media hora de cocción a presión y un toque final a fuego lento con las patatas, obtendremos un guiso reconfortante y con una salsa espesa y brillante.



🛒 Ingredientes

  • Carrilleras de ternera limpias

 

  • 2 cebollas grandes

 

  • 4 dientes de ajo

 

  • 2 o 3 cucharadas de tomate frito

 

  • 1 cucharada de caldo concentrado de carne

 

  • 1 cucharadita de pimentón dulce

 

  • 2 o 3 patatas medianas

 

  • Aceite de oliva virgen extra

 

  • Sal y pimienta negra al gusto

 

  • Agua

 

👨‍🍳 Elaboración paso a paso

  1. Sellar la carne: Salpimentamos las carrilleras de ternera. Calentamos un buen chorro de aceite de oliva en la olla exprés y doramos las piezas a fuego vivo por todos sus lados. Este paso es fundamental para sellar los jugos y crear un fondo sabroso en la olla. Retiramos la carne y reservamos.

 

  1. El sofrito: En el mismo aceite, añadimos las cebollas y los dientes de ajo picados finamente. Pochamos a fuego medio mientras rebañamos con una cuchara de madera los restos dorados que ha dejado la carne pegados en el fondo.

 

  1. Base de la salsa: Cuando la cebolla esté tierna, incorporamos el tomate frito, la cucharada de concentrado de carne y la cucharadita de pimentón dulce. Mezclamos rápidamente para integrar los aromas sin que el pimentón se queme.

 

  1. Cocción a presión: Reincorporamos las carrilleras con sus jugos y vertemos agua hasta casi cubrirlas. Cerramos la olla exprés, colocamos la válvula y cocinamos a fuego medio durante 30 minutos desde que comience a salir la presión.

 

  1. Cascar las patatas: Dejamos que la olla pierda la presión de forma natural y la abrimos. Pelamos las patatas y las cascamos (introduciendo el cuchillo y rompiendo el trozo al final). Este corte irregular ayuda a liberar el almidón de la patata.

 

  1. Chup-chup final: Añadimos las patatas al guiso y rectificamos de sal si es necesario. Dejamos cocinar con la olla abierta a fuego lento durante unos 25 minutos más. El almidón de la patata se mezclará con el colágeno de la carne, dejando una salsa ligada y cremosa.

 

  1. Servir: Servimos bien caliente, asegurándonos de que cada plato lleve una buena ración de carne, patatas y abundante salsa.

domingo, 25 de octubre de 2026

Pastelitos Crujientes de Maíz Rellenos de Jamón y Queso

 

Pastelitos crujientes de maíz rellenos de jamón y queso

Si tienes harina de maíz en casa y quieres preparar algo diferente, estos pastelitos crujientes de maíz rellenos de jamón y queso son una idea estupenda.

La receta consiste en preparar una masa sencilla a base de harina de maíz y harina de trigo, dejarla reposar para que se hidrate correctamente y después formar discos finos que rellenaremos con jamón york y mozzarella rallada.

Una vez cerrados, los freímos en abundante aceite hasta conseguir un exterior dorado y crujiente.

El resultado es muy apetecible: una masa fina y crujiente por fuera y un interior caliente con jamón y queso fundido.

Ingredientes

Para preparar los pastelitos necesitaremos:

  • 500 g de harina de maíz amarilla fina
  • 120 g de harina de trigo común
  • 400 ml de agua templada aproximadamente
  • 1 cucharadita de sal
  • 150-200 g de jamón york
  • 150-200 g de mozzarella rallada
  • Aceite abundante para freír

Preparar la masa

Comenzamos mezclando en un bol grande la harina de maíz, la harina de trigo y la sal.

Añadimos poco a poco el agua templada mientras mezclamos con las manos.

No es necesario incorporar todo el agua de golpe. La cantidad puede variar ligeramente dependiendo de la harina, por lo que es mejor añadirla poco a poco hasta conseguir la textura adecuada.

Amasamos durante unos minutos hasta conseguir una masa suave y manejable.

La masa no debe quedar excesivamente pegajosa, pero tampoco debe estar seca y agrietada.

Si está demasiado seca, podemos añadir un poco más de agua. Si está demasiado húmeda, podemos corregir con una pequeña cantidad de harina de trigo.

El reposo

Una vez que tengamos la masa lista, formamos una bola y la cubrimos con un paño húmedo.

La dejamos reposar durante 30-45 minutos.

Este paso es importante porque permite que la harina de maíz se hidrate bien. Una masa correctamente hidratada será mucho más fácil de trabajar posteriormente.

Formar los discos

Después del reposo dividimos la masa en pequeñas porciones.

Formamos bolas y colocamos cada una sobre un paño ligeramente húmedo.

Cubrimos con el mismo paño y aplastamos con la palma de la mano o con la base de un plato.

En esta receta nos interesa conseguir discos bastante finos, de unos pocos milímetros de grosor.

No conviene hacerlos demasiado gruesos porque después colocaremos otro disco encima y queremos conseguir un resultado ligero y crujiente.

Rellenar con jamón y queso

Colocamos un disco de masa sobre la superficie de trabajo.

Ponemos en el centro una porción de jamón york y añadimos mozzarella rallada.

No debemos llegar hasta los bordes, ya que necesitamos espacio suficiente para cerrar correctamente el pastelito.

Colocamos otro disco de masa encima y presionamos alrededor del relleno.

Primero podemos presionar suavemente alrededor del relleno para eliminar el exceso de aire.

Después sellamos muy bien todo el borde.

Este paso es especialmente importante cuando utilizamos queso, ya que durante la fritura se fundirá y aumentará la posibilidad de que intente escaparse.

Freír los pastelitos

Calentamos abundante aceite en una sartén.

El aceite debe estar caliente pero no debe llegar a humear.

Introducimos los pastelitos con cuidado y dejamos que se frían hasta que estén dorados.

Cuando estén dorados por una cara, les damos la vuelta para que se hagan por el otro lado.

Una vez listos, los retiramos y colocamos sobre papel absorbente.

Lo ideal es servirlos inmediatamente, cuando todavía están calientes.

El mejor momento: abrirlos

La gracia de estos pastelitos está en el contraste.

Por fuera tenemos una masa de maíz dorada y crujiente.

Por dentro encontramos el jamón y la mozzarella caliente y fundida.

Por eso merece la pena abrir uno recién hecho antes de servirlos. El queso estará todavía fundido y podremos disfrutar de todo el contraste de texturas.

Otras ideas de relleno

Aunque la combinación de jamón y mozzarella funciona muy bien, podemos experimentar con otros rellenos.

Podemos utilizar diferentes quesos, añadir pollo cocinado, carne picada, verduras salteadas o incluso preparar una versión más intensa utilizando algún queso azul.

Lo importante es no sobrecargar el relleno y dejar suficiente espacio para poder sellar correctamente los bordes.

Consejos para que salgan bien

El primer consejo es respetar el reposo de la masa.

El segundo es trabajar con discos finos. Una masa demasiado gruesa hará que el resultado sea más pesado.

El tercero es sellar muy bien los bordes.

Y, por último, debemos controlar la temperatura del aceite. Tiene que estar suficientemente caliente para conseguir un exterior crujiente, pero sin llegar a humear.

Estos pastelitos de maíz son una forma sencilla y diferente de utilizar la harina de maíz y convertir unos pocos ingredientes en un bocado crujiente y muy apetecible.