Costillas al horno que se deshacen: la técnica definitiva
Las costillas al horno son uno de esos platos que todos queremos dominar,
pero que muchas veces no salen como esperamos. El problema más habitual es que
quedan duras, secas o sin sabor.
La clave no está en los ingredientes, sino en la técnica.
El error más común
Muchas personas cocinan las costillas a temperaturas altas pensando que así
se harán antes. Esto provoca que la carne se contraiga y pierda sus jugos,
dando como resultado una textura dura.
La solución: cocción lenta
El secreto de unas buenas costillas está en la cocción a baja temperatura
durante varias horas. Esto permite que el colágeno se rompa lentamente,
haciendo que la carne se vuelva tierna y jugosa.
Ingredientes
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Costillar de cerdo
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Especias básicas
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Azúcar moreno
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Salsa barbacoa
Paso a paso
Primero se retira la membrana trasera del costillar. Este paso es
fundamental para que los sabores penetren.
Después se aplica un “rub” o mezcla de especias que aporta sabor y ayuda a
crear una corteza caramelizada.
El siguiente paso es envolver las costillas en papel de aluminio, creando un
ambiente cerrado donde se cocinarán en sus propios jugos.
Se hornean a 120°C durante aproximadamente 3 horas.
Tras el reposo, se abre el paquete y se pincelan con salsa barbacoa.
Finalmente, se sube la temperatura del horno para caramelizar la superficie.
Resultado
El resultado es una carne extremadamente tierna, jugosa y con una capa
exterior brillante y sabrosa.
Consejos finales
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No te saltes el reposo
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No abras el paquete antes de tiempo
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Usa azúcar moreno para mejor caramelización

