Sepia con patatas: el truco para que quede tierna y con una salsa brutal
La sepia es una receta muy popular en muchas cocinas españolas, pero también
uno de esos platos que pueden salir muy mal si no se conocen ciertos trucos.
El problema más habitual es que la sepia queda dura y gomosa. Mucha gente
piensa que es cuestión de calidad, pero en realidad suele ser un problema de
técnica.
El error más común
Uno de los mayores errores es salar la sepia demasiado pronto o cocinarla a
fuego bajo desde el principio.
Cuando esto ocurre, la sepia empieza a soltar agua y termina cociéndose en
lugar de dorarse. El resultado es una textura gomosa y sin sabor.
El truco clave
La clave está en sellarla a fuego fuerte y dejar que coja color antes de
moverla demasiado.
Ese dorado es el que aporta sabor y hace que la receta tenga ese aspecto
irresistible.
La importancia de las patatas
Otro detalle fundamental es el corte de la patata. En esta receta no se
cortan de forma limpia, sino “chasqueándolas”.
Esto permite que suelten almidón durante la cocción y que la salsa espese de
forma natural.
El majado
El majado de ajo, perejil y vino blanco es lo que une toda la receta y crea
esa salsa brillante y sabrosa.
Resultado final
El resultado es una sepia tierna, unas patatas cremosas y una salsa
espectacular que invita a mojar pan sin parar.
Consejos finales
·
No salar al principio
·
Fuego fuerte al sellar
·
No añadir demasiado líquido
·
Chascar bien las patatas
