Escalivada Casera: la receta mediterránea más sencilla y deliciosa
La escalivada es uno de esos platos tradicionales que demuestran que la
cocina más sencilla puede ofrecer resultados extraordinarios.
Elaborada a base de verduras asadas lentamente, esta receta típica de la
gastronomía mediterránea destaca por su sabor intenso, su textura suave y su
enorme versatilidad.
Puede servirse como entrante, como guarnición o convertirse en el
ingrediente estrella de una espectacular tostada acompañada de anchoas o
bacalao desalado.
Además, es una receta económica, saludable y muy fácil de preparar.
Ingredientes
Para unas cuatro personas necesitaremos:
·
2 berenjenas.
·
2 pimientos rojos grandes.
·
2 cebollas.
·
2 tomates (opcionales).
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1 o 2 dientes de ajo (opcionales).
·
Aceite de oliva virgen extra.
·
Sal.
Cómo preparar una escalivada tradicional
Preparar las verduras
Comenzamos lavando cuidadosamente todas las hortalizas.
Las cebollas pueden mantenerse con la piel exterior para que se cocinen en
sus propios jugos durante el horneado.
Una vez limpias, las secamos bien.
Horneado
Precalentamos el horno a 200°C con calor arriba y abajo.
Disponemos todas las verduras en una bandeja de horno.
Añadimos un chorrito de aceite de oliva y las masajeamos ligeramente para
repartirlo por toda la superficie.
Horneamos durante unos 45 o 50 minutos.
A mitad de cocción es recomendable darles la vuelta para conseguir un asado
uniforme.
Los tomates suelen necesitar menos tiempo, por lo que pueden retirarse unos
minutos antes.
El truco del sudado
Una vez asadas, trasladamos inmediatamente las verduras a un recipiente
amplio.
Tapamos con papel de aluminio, un paño limpio o film transparente.
Dejamos reposar entre 20 y 30 minutos.
Este paso es fundamental, ya que el propio vapor facilitará enormemente el
pelado posterior.
Pelar y limpiar
Retiramos cuidadosamente la piel de los pimientos, berenjenas y cebollas.
Eliminamos las semillas y el tallo de los pimientos.
Es importante conservar todos los jugos liberados durante este proceso.
Estos líquidos contienen gran parte del sabor del asado.
Montar la escalivada
Cortamos los pimientos y las berenjenas en tiras longitudinales.
Las cebollas y tomates pueden partirse en cuartos o tiras más gruesas.
Disponemos las verduras alternando colores sobre una fuente.
El aliño
Añadimos sal al gusto.
Incorporamos los jugos reservados.
Agregamos ajo muy picado si deseamos potenciar el sabor.
Terminamos con un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra.
Cómo servirla
La escalivada puede consumirse templada, aunque muchas personas prefieren
dejarla reposar unas horas en la nevera para que todos los sabores se integren
mejor.
Una de las formas más tradicionales de disfrutarla consiste en colocarla
sobre una rebanada de pan tostado y coronarla con unas anchoas del Cantábrico o
unas migas de bacalao desalado.
El contraste entre la suavidad de las verduras y el punto salino del pescado
resulta extraordinario.
También funciona perfectamente como acompañamiento de carnes a la plancha o
pescados al horno.
Consejos para una escalivada perfecta
·
Utiliza verduras de buena calidad y en su punto
óptimo de maduración.
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Respeta el tiempo de sudado para facilitar el
pelado.
·
Conserva siempre los jugos del asado.
·
Invierte en un buen aceite de oliva virgen
extra.
·
Déjala reposar antes de consumirla para
potenciar su sabor.
Una receta que nunca pasa de moda
La escalivada es el ejemplo perfecto de cómo ingredientes humildes pueden
transformarse en un plato lleno de personalidad.
Una preparación sencilla, saludable y deliciosa que forma parte del
patrimonio gastronómico mediterráneo y que merece seguir ocupando un lugar
destacado en nuestras mesas.