Carne con tomate fácil y
versátil: una receta que sirve para todo
Hay recetas
que son mucho más útiles de lo que parece. Esta carne picada con tomate es una
de ellas.
A primera
vista puede parecer una preparación muy sencilla, y lo es, pero precisamente
ahí está su encanto. Con ingredientes fáciles de encontrar y una preparación
muy sencilla podemos conseguir una carne jugosa, sabrosa y con una salsa de
tomate que podemos utilizar de muchas maneras.
No tienes
por qué preparar esta receta pensando únicamente en acompañarla con pasta.
Puedes utilizarla con arroz, patatas, para rellenar empanadas o empanadillas,
como base para una lasaña o incluso para rellenar verduras.
Es una de
esas recetas que merece la pena preparar en cantidad porque después nos puede
solucionar varias comidas.
Ingredientes
Para
preparar esta carne con tomate necesitaremos:
- 500 g de carne picada.
- 1/2 cebolla.
- Un poco de pimiento.
- 2 dientes de ajo.
- 400 ml de tomate triturado.
- 200 ml de tomate frito.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Pimienta negra.
- Albahaca.
- Orégano.
La cantidad
de pimiento no tiene que ser muy grande. De hecho, en esta receta me gusta
utilizar solo un poco, lo suficiente para aportar sabor sin que llegue a
dominar el conjunto.
El primer truco: picar muy fina la cebolla
Comenzamos
picando la cebolla lo más fina posible.
Este es uno
de los pequeños detalles que marca la diferencia. Cuando la cebolla está muy
picada, prácticamente se integra en la salsa y aporta todo su sabor sin
encontrarnos trozos grandes.
También
picamos el ajo y cortamos una pequeña cantidad de pimiento.
Ponemos un
poco de aceite de oliva en una sartén amplia y añadimos la cebolla, el pimiento
y el ajo.
Añadimos una
pizca de sal y pimienta negra y dejamos que las verduras se cocinen a fuego
medio.
No tenemos
que tener prisa en este paso. Queremos que la cebolla se ablande bien y que el
conjunto del sofrito quede sabroso.
Cuando las
verduras estén blandas, llega el momento de añadir la carne.
Cómo conseguir una carne más sabrosa
Añadimos los
500 gramos de carne picada a la sartén.
Aquí es
importante no remover constantemente desde el primer momento. Dejamos que la
carne entre en contacto con la sartén y empiece a dorarse.
Después
vamos removiendo de vez en cuando, separando los trozos grandes y permitiendo
que toda la carne se cocine.
El objetivo
es que la carne no quede simplemente cocida en sus propios jugos, sino que
consiga cierta coloración y un sabor más intenso.
Cuando la
carne esté bien hecha y ligeramente dorada, podemos añadir el tomate.
La mezcla de tomate
Para esta
receta utilizamos una combinación de tomate triturado y tomate frito.
Añadimos 400
ml de tomate triturado y 200 ml de tomate frito.
Esta
combinación aporta el equilibrio perfecto. El tomate triturado proporciona
sabor y textura de salsa casera, mientras que el tomate frito añade un punto de
dulzor y hace que el resultado final sea más redondo.
Añadimos
sal, pimienta negra, albahaca y orégano.
Removemos
bien para que todos los ingredientes se integren.
Cocinar lentamente
Tapamos la
sartén y dejamos que la carne se cocine con el tomate durante unos 10 minutos a
fuego muy suave.
Este paso es
muy importante porque permite que los sabores se mezclen.
La carne
absorbe parte del sabor del tomate y las hierbas aromáticas, mientras que la
salsa se vuelve más sabrosa y ligada.
Después de
esos minutos, retiramos la tapa y comprobamos la textura.
Si la salsa
está demasiado líquida, podemos dejarla unos minutos más destapada. Si está
demasiado espesa, podemos añadir una pequeña cantidad de agua.
Una preparación para muchas recetas
Una de las
mejores cosas de esta receta es que no tenemos que servirla siempre de la misma
manera.
La forma más
sencilla es acompañarla de pasta. También queda muy bien con arroz blanco o con
unas patatas.
Pero las
posibilidades no terminan ahí.
Esta carne
con tomate es un relleno fantástico para empanadas y empanadillas. También
podemos utilizarla para preparar una lasaña, rellenar calabacines o berenjenas
o incluso servirla sobre una tostada.
También
puedes preparar una cantidad mayor y guardar parte para otra comida.
Esto resulta
especialmente práctico para esos días en los que no tenemos demasiado tiempo
para cocinar. Una preparación básica como esta puede convertirse en la base de
diferentes platos.
Una receta sencilla que merece la pena tener siempre a
mano
La cocina
casera no siempre tiene que ser complicada.
A veces, una
buena receta consiste simplemente en utilizar ingredientes sencillos,
cocinarlos bien y conseguir una preparación que nos sirva para muchas cosas.
Esta carne
picada con tomate cumple exactamente esa función.
Un buen
sofrito, carne bien dorada, tomate y unas hierbas aromáticas son suficientes
para preparar una receta sabrosa y tremendamente versátil.
Puedes
servirla con pasta, arroz o patatas, utilizarla como relleno o incluso comerla
directamente con pan.
La próxima
vez que tengas carne picada en casa, en lugar de pensar únicamente en preparar
hamburguesas o albóndigas, prueba esta receta.
Es fácil,
económica, casera y, sobre todo, muy útil.
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