domingo, 15 de febrero de 2026

Secreto de cerdo

 Secreto de cerdo jugoso en sartén: receta fácil que siempre funciona

El secreto de cerdo es uno de esos cortes que, cuando se hace bien, es una auténtica maravilla. Jugoso, tierno y con mucho sabor. El problema es que muchas veces acaba seco o demasiado hecho por miedo a que quede crudo. En esta receta te explico cómo hacerlo en sartén de forma sencilla, con trucos reales de cocina casera.



Lo primero que hay que entender es que el secreto no es una pieza uniforme. En muchas ocasiones viene formado por dos capas de carne unidas por grasa, y durante la cocción pueden separarse. Esto es totalmente normal y no estropea la receta en absoluto. Al contrario, saberlo te ayuda a manejar mejor los tiempos.

Antes de cocinar, es importante sacar la carne de la nevera con antelación. Con unos 20 o 30 minutos es suficiente para que no esté helada por dentro. Después, se seca muy bien con papel de cocina. Este paso es clave para conseguir un buen dorado.

La sartén debe estar bien caliente, preferiblemente una sartén oscura, ya que ayuda a que la carne se vea más apetecible y se dore mejor. Al principio se coloca la carne sin aceite ni sal y no se mueve durante los primeros minutos. Esto permite que se forme una costra bonita y sabrosa.

Una vez dorada por ambos lados, se añade un poco de aceite y la sal, y se baja ligeramente el fuego para terminar de cocinar el interior. Si la pieza se separa en dos, simplemente se cocina cada parte unos minutos más, sin prisas.

Cuando la carne está en su punto, se retira a un plato y se deja reposar tapada ligeramente con papel de aluminio durante unos minutos. Este reposo es fundamental para que los jugos se redistribuyan y el resultado sea realmente jugoso.

Por último, se corta contra la fibra, en rodajas, y se sirve inmediatamente. El resultado es una carne tierna, sabrosa y muy agradecida, perfecta para acompañar con patatas, pimientos o una ensalada sencilla.

Una receta fácil, real y sin complicaciones, de las que se repiten muchas veces en casa.

viernes, 13 de febrero de 2026

Garbanzos con chorizo y lacón

 Garbanzos con chorizo y lacón: plato de cuchara de los de siempre

Hay platos que no necesitan presentación. Los garbanzos con chorizo y lacón son uno de ellos. Un guiso humilde, tradicional y reconfortante que forma parte de la cocina de casa, de esa que se hace sin prisas y con cariño.

Esta receta no busca ser rápida ni moderna. Busca ser honesta. Aquí el protagonismo lo tienen el tiempo, el reposo y unos ingredientes sencillos bien tratados. Por eso se hace todo en la olla exprés, sin sofritos ni pasos innecesarios, dejando que los sabores se mezclen poco a poco.

El primer paso imprescindible es el remojo. Los garbanzos secos necesitan al menos 12 horas en agua fría para hidratarse bien y cocerse de forma uniforme. Al día siguiente se escurren y se colocan directamente en la olla junto con el chorizo, el lacón y los ajos. Nada más.



Se cubre todo con agua caliente y se cocina en olla exprés durante unos 30–35 minutos desde que sube la presión. No se añade sal ni pimentón en este momento, ya que el pimentón con presión amarga y la sal puede endurecer el garbanzo.

Una vez terminado el tiempo, se apaga el fuego y se deja que la olla pierda presión sola. Aquí viene uno de los secretos del plato: el reposo. Dejar los garbanzos de un día para otro hace que el caldo se asiente y el sabor mejore notablemente.

Al día siguiente se abre la olla, se añade el pimentón y se pone al fuego destapado durante unos minutos para que hierva suave y se integren los sabores. Solo entonces se ajusta de sal.

El resultado es un plato de cuchara sabroso, reconfortante y de los que apetecen cuando hace frío o cuando simplemente se quiere comer bien. Un guiso que no necesita adornos y que demuestra que la cocina de siempre sigue siendo insuperable.