domingo, 23 de agosto de 2026

Alubias con costilla y chorizo

 

Alubias con Chorizo y Costilla: El Guiso Definitivo que No Puede Faltar en tu Mesa

Bienvenidos un día más a Saldolandia, vuestro espacio de confianza donde la cocina tradicional, el producto de calidad y el cariño se unen para crear platos que enamoran a toda la familia. Hoy nos ponemos el delantal para rescatar uno de esos tesoros ineludibles de nuestra gastronomía: unas espectaculares alubias con chorizo y costilla.

Los platos de cuchara tienen el superpoder de transportarnos inmediatamente a la infancia, a las mesas de los domingos rodeados de los nuestros y al calor del hogar. Sin embargo, aunque parezca una receta sencilla y común, en ocasiones nos encontramos con caldos demasiado ligeros o carnes sosas que no terminan de transmitir toda la magia que esperamos. Por eso, hoy venimos a dar un giro maestro a la receta clásica incorporando un paso fundamental que cambiará por completo el resultado final: el adobo previo de la costilla.

🛒 Ingredientes (Para 4 personas)

Para elaborar este manjar de cuchara necesitaremos disponer de los siguientes ingredientes frescos y de calidad:

·        Alubias blancas (tipo granja o fabes): 400 g (puestas a remojo la noche anterior).

·        Costilla de cerdo troceada: 500 g.

·        Chorizo fresco oreado: 2 unidades de buena calidad.

·        Cebolla mediana: 1 unidad.

·        Dientes de ajo: 3 unidades.

·        Pimentón de la Vera (dulce o picante al gusto): 1 cucharadita generosa.

·        Orégano seco: 1 cucharadita.

·        Aceite de oliva virgen extra: 4 cucharadas.

·        Sal y agua limpia (o caldo de carne suave).

👨🍳 Elaboración Paso a Paso

Paso 1: El secreto del adobo (El día anterior o unas horas antes)

El gran truco para que este guiso pase de bueno a memorable empieza mucho antes de encender los fogones. Colocamos la costilla de cerdo troceada en un bol amplio. Añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal, el orégano y la cucharadita de pimentón de la Vera. Frotamos bien la carne con las manos para que absorba todos los aromas y especias. Tapamos el bol con film transparente y lo llevamos a la nevera durante al menos 4 horas (si puede ser toda la noche, mucho mejor). Este proceso permite que la carne coja profundidad y aporte un fondo de sabor inigualable al caldo.

Paso 2: El remojo de las alubias

Si utilizamos alubias secas, es indispensable haberlas sumergido en abundante agua fría la noche anterior (un mínimo de 10-12 horas). Esto ayuda a que se hidraten correctamente y se cocinen de manera uniforme sin romperse en exceso durante el hervor.

Paso 3: Sofrito tradicional

En una cazuela amplia con un fondo de aceite de oliva, tiramos la cebolla y los ajos picados muy finos. Dejamos que se pocen a fuego medio-bajo, sin prisa, hasta que cojan un tono dorado precioso y desprendan ese aroma tan característico que conformará la base dulce del guiso.

Paso 4: El dorado de la costilla adobada

Sacamos nuestra costilla de la nevera y la incorporamos directamente a la cazuela junto con el sofrito. Subimos ligeramente el fuego para dorar la carne por todos sus lados. Buscamos que la superficie de la costilla quede bien tostada y que suelte sus jugos caramelizados en el fondo de la sartén. ¡Eso es pura dinamita para el sabor del plato!

Paso 5: Olla exprés, el aliado perfecto

Pasamos todo el contenido de la cazuela (el sofrito y las costillas) a la olla exprés. Añadimos las alubias previamente escurridas y los dos chorizos enteros (o pinchados para que liberen su grasita justa). Cubrimos todo con agua limpia (o un buen caldo de carne si preferimos potenciar aún más el resultado) superando los ingredientes unos dos dedos. Cerramos la olla herméticamente y, desde el momento en que empiece a soplar la válvula, cocinamos a fuego medio durante 30 minutos exactos.

Paso 6: El toque final y emplatado

Pasado el tiempo, retiramos la olla del fuego y esperamos con paciencia a que baje la presión por completo antes de abrirla con cuidado. Al destapar, observaremos cómo el almidón natural de la alubia y la grasa del chorizo han emulsionado con el jugo de la costilla, creando un caldo denso, meloso y supersabroso sin necesidad de harinas ni artificios.

Cortamos el chorizo en rodajas generosas, servimos las alubias bien calientes en platos hondos de cerámica rústica colocando la costilla como protagonista en el centro, y disfrutamos de un plato de cuchara inolvidable.

¡Esperamos que esta receta os apasione tanto como a nosotros en Saldolandia! No olvidéis compartir vuestros platos en comentarios y seguirnos para más recetas caseras llenas de sabor. ¡Buen provecho!

viernes, 21 de agosto de 2026

arroz con langostinos

 

Arroz con langostinos fácil y lleno de sabor: el secreto está en aprovechar las cabezas

Hay recetas que no necesitan ingredientes complicados para convertirse en un plato espectacular. Un buen ejemplo es este arroz con langostinos, una receta sencilla, sabrosa y perfecta para preparar en casa cuando queremos disfrutar de un plato con sabor a marisco sin complicarnos demasiado.

La clave de esta receta está en aprovechar al máximo los langostinos. Muchas veces, cuando los pelamos, nos quedamos únicamente con las colas y tiramos las cabezas y las cáscaras. Sin embargo, precisamente en esas partes se concentra una gran cantidad de sabor. Por eso, en esta receta vamos a utilizarlas para preparar un fumet rápido que después serviremos como base para cocinar el arroz.

El resultado es un arroz con un sabor mucho más intenso y profundo que si simplemente utilizáramos agua o un caldo cualquiera.

Ingredientes para preparar el arroz con langostinos

Para preparar este arroz necesitarás:

·        300 g de arroz.

·        10-12 langostinos.

·        Entre 800 y 850 ml de caldo o agua para preparar el fumet.

·        1 cebolla pequeña.

·        2 o 3 dientes de ajo.

·        Pimiento rojo y pimiento verde.

·        Tomate triturado.

·        Pimentón dulce.

·        Aceite de oliva.

·        Sal.

La cantidad exacta de caldo puede variar ligeramente dependiendo del tipo de arroz que utilices, pero es importante que el líquido esté caliente cuando lo incorporemos a la paella.

Cómo preparar el fumet de langostinos

Lo primero que hacemos es pelar los langostinos. Reservamos las colas y guardamos las cabezas y las cáscaras.

En la misma paella o cazuela donde vamos a preparar el arroz añadimos un poco de aceite de oliva y calentamos a fuego vivo. Incorporamos las cabezas y las cáscaras de los langostinos y las doramos durante unos minutos.

Mientras se cocinan, es importante aplastar las cabezas con una cuchara o una espátula. De esta manera conseguimos que suelten todo su sabor y sus jugos.

Cuando estén bien doradas, añadimos agua caliente y dejamos que el conjunto hierva durante unos 10 o 15 minutos.

Después colamos el caldo utilizando un colador fino. Podemos presionar las cabezas y las cáscaras contra el colador para extraer todo el líquido posible.

Así obtendremos un caldo limpio, aromático y con un intenso sabor a langostino.

Marcamos los langostinos

Antes de preparar el arroz vamos a marcar brevemente los langostinos.

Añadimos un poco de aceite a la paella y cocinamos los langostinos pelados durante muy pocos segundos por cada lado. No queremos que se hagan completamente, solamente que cojan algo de color por fuera.

Los retiramos y reservamos.

También podemos marcar los langostinos enteros que queramos utilizar para colocar sobre el arroz al final. Al igual que los pelados, no necesitamos cocinarlos completamente en este momento.

La razón es sencilla: si los cocinamos demasiado al principio, después pueden quedar secos cuando terminemos la receta.

Preparamos el sofrito

En la misma paella comenzamos a preparar el sofrito.

Añadimos la cebolla y el ajo picados y dejamos que se cocinen lentamente. Incorporamos también el pimiento y el tomate triturado y dejamos que las verduras se hagan bien.

Este paso es muy importante porque el sofrito será una de las bases principales del sabor del arroz.

Cuando esté bien cocinado, añadimos el pimentón dulce y removemos rápidamente para evitar que se queme.

Añadimos el arroz y el caldo

Incorporamos el arroz a la paella y lo mezclamos con el sofrito.

Durante unos instantes dejamos que el arroz se impregne de todos los sabores.

Después añadimos el caldo de langostinos bien caliente.

A partir de este momento dejamos que el arroz se cocine.

Durante los primeros minutos podemos mantener un fuego más alto para que el caldo hierva de forma uniforme. Después bajamos el fuego y dejamos que el arroz termine de hacerse lentamente.

El tiempo total de cocción será aproximadamente de 16 a 18 minutos, aunque siempre dependerá del tipo de arroz utilizado.

El momento de añadir los langostinos

Cuando al arroz le queden aproximadamente 3 o 4 minutos de cocción, incorporamos los langostinos que habíamos marcado previamente.

Los repartimos por encima del arroz y colocamos también los langostinos enteros de forma ordenada.

Este es el momento ideal porque terminarán de cocinarse con el propio calor del arroz y quedarán mucho más jugosos.

No debemos olvidar que el langostino necesita muy poco tiempo de cocción. Cocinarlo demasiado puede hacer que quede seco y con una textura más dura.

Dejamos reposar y servimos

Cuando el arroz esté listo, apagamos el fuego y dejamos que repose unos minutos.

Este reposo permite que el arroz termine de asentarse y que los sabores se integren mejor.

Después solo tenemos que servir y disfrutar.

El resultado es un arroz con un sabor intenso a langostino, un grano lleno de sabor y unos langostinos jugosos y apetecibles.

Un arroz fácil y perfecto para compartir

Lo mejor de esta receta es que, aunque el resultado parece un plato de restaurante, la preparación es bastante sencilla.

El secreto está en aprovechar bien los ingredientes y controlar los tiempos de cocción.

Las cabezas y las cáscaras se convierten en un fumet lleno de sabor, el sofrito aporta la base y el arroz absorbe todo ese sabor durante la cocción.

Además, al añadir los langostinos en el momento adecuado, conseguimos que queden en su punto y no se pasen.

Este arroz con langostinos es perfecto para una comida familiar, para un fin de semana o para preparar cuando queremos disfrutar de un plato especial sin complicarnos demasiado.