domingo, 22 de febrero de 2026

Arroz con costilla

 

Arroz con costilla adobada que se deshace: receta fácil y perfecta para niños

Hay recetas que no buscan sorprender, sino funcionar. Platos de los de siempre, de los que sabes que van a gustar, que llenan el estómago y que, sobre todo, te solucionan una comida en casa sin complicarte la vida.
Este arroz con costilla adobada es exactamente eso: una receta sencilla, económica y pensada para que la carne quede tan tierna que se deshaga, ideal para niños y para quienes prefieren platos suaves y bien hechos.

No es un arroz sofisticado ni de restaurante, es arroz de casa, del que se prepara en una olla y se comparte en familia. Y lo mejor de todo: si sigues el paso clave, siempre sale bien.




¿Por qué este arroz con costilla funciona tan bien?

La mayoría de problemas al hacer arroz con carne vienen de lo mismo:
o el arroz queda pasado o la carne queda dura.
Aquí solucionamos eso con un truco muy sencillo: cocer primero bien la costilla antes de añadir el arroz.

De esta forma:

  • La costilla queda muy blanda, perfecta para niños.

  • El arroz se cocina en un caldo lleno de sabor.

  • No necesitas caldos ni ingredientes raros.

Es una receta ideal para:


Ingredientes del arroz con costilla adobada

Para 4 personas aproximadamente:

  • Costilla adobada de cerdo, cortada en trozos individuales

  • 2 dientes de ajo

  • 2 tazas de arroz

  • 6 tazas de agua

  • Aceite de oliva

  • Sal (solo si hace falta)

👉 No hace falta añadir más especias porque el adobo de la costilla ya aporta todo el sabor.


Receta paso a paso: arroz con costilla que se deshace

1️⃣ Dorar el ajo y la costilla

Pon una olla o sartén amplia al fuego con un chorrito de aceite de oliva.
Añade los dientes de ajo ligeramente machacados y deja que se doren suavemente.

Incorpora las costillas adobadas y dóralas bien por todos los lados.
Este paso es importante porque aquí se crea la base de sabor del plato.

Cuando las costillas estén bien selladas, pasamos al siguiente paso.


2️⃣ Cocer la costilla hasta que esté muy blanda

Cubre las costillas con agua, baja un poco el fuego y tapa la olla.
Deja cocer hasta que la carne esté muy tierna. El tiempo dependerá del tamaño de la costilla, pero suele rondar entre 30 y 40 minutos.

💡 Este es el truco clave de la receta.
No tengas prisa. Cuando la costilla está blanda, el arroz sale perfecto.


3️⃣ Añadir el arroz

Cuando la costilla ya esté bien cocida, añade:

  • 2 tazas de arroz

  • 6 tazas de agua (si hace falta, añade un poco más)

Remueve suavemente, prueba el punto de sal y ajusta solo si es necesario.


4️⃣ Cocinar el arroz

Deja cocinar a fuego medio durante unos 18–20 minutos, sin remover en exceso.
El arroz irá absorbiendo todo el sabor de la costilla y del adobo.

Cuando el arroz esté en su punto, apaga el fuego y deja reposar 5 minutos tapado.


5️⃣ Servir y disfrutar

Sirve caliente y comprueba la textura de la carne:
la costilla debe deshacerse fácilmente con el tenedor.

Este es el momento en el que entiendes por qué es un arroz perfecto para niños y para comidas familiares.


Consejos para que te salga perfecto

  • Usa una olla amplia para que el arroz se cocine de manera uniforme.

  • No añadas el arroz hasta que la carne esté blanda.

  • Si ves que el caldo se consume demasiado rápido, añade un poco más de agua caliente.

  • Déjalo reposar siempre unos minutos antes de servir.


Un arroz de los que se repiten

Este arroz con costilla adobada no pretende ser moderno ni viral, pero tiene algo mucho más importante: es una receta que se queda en casa.
De las que se hacen una vez y luego vuelven a aparecer en el menú semanal porque sabes que funcionan.

Es económico, sencillo y reconfortante.
Y cuando ves a los niños comer la carne sin problemas, sabes que has acertado.

Si te gustan las recetas de casa, fáciles y sin complicaciones, este arroz se va a convertir en uno de tus habituales.

viernes, 20 de febrero de 2026

Muslitos de pollo al horno

 

Muslitos de pollo al horno jugosos: la receta que hago y me olvido

Hay días en los que la cocina no puede ser una complicación más. Días de prisas, de llevar y traer a los niños, de extraescolares, fútbol y agendas llenas. Para esos días, tener una receta segura es oro. Y estos muslitos de pollo al horno son exactamente eso: una solución real para la vida real.

Esta no es una receta para sorprender, ni para experimentar sabores raros. Es una receta pensada para gustar a todos, especialmente a los niños, y que además queda perfecta incluso después de recalentarla. Algo que no todas las recetas pueden decir.

Por qué esta receta funciona siempre

El secreto de estos muslitos está en su sencillez. No llevan salsas que puedan no gustar, no necesitan marinados largos ni ingredientes difíciles. Solo pollo, patatas, ajo y limón. Ingredientes de los de toda la vida, de los que sabes que funcionan.

Además, al cocinar el pollo sobre una base de patatas, se crea una humedad natural que hace que la carne quede tierna y jugosa, incluso horas después. Por eso es ideal para dejarla hecha antes de salir de casa y solo recalentarla a la hora de la cena.

Ingredientes de toda la vida

Para preparar estos muslitos de pollo al horno necesitarás:



Nada más. Sin listas interminables ni ingredientes raros.

Cómo preparar los muslitos de pollo paso a paso

Empieza pelando y cortando las patatas en rodajas no demasiado finas. Colócalas en el fondo de una bandeja de horno, añade sal y un buen chorrito de aceite de oliva. Esta base es clave para que el pollo no se seque.

Sal bien los muslitos de pollo y colócalos encima de las patatas. Aplasta ligeramente los ajos con el cuchillo y repártelos por la bandeja. Corta medio limón en rodajas y ponlas entre el pollo y las patatas. El otro medio exprímelo por encima.

No te preocupes si no te gusta el sabor fuerte del limón: no se nota. Solo aporta jugosidad y un toque fresco muy suave.

Introduce la bandeja en el horno precalentado a 190 °C y hornea durante 50–55 minutos. Si a mitad de cocción puedes darles la vuelta a los muslitos, mejor, pero si no, no pasa nada: quedan igual de bien.

Perfectos para recalentar

Una de las grandes ventajas de esta receta es que no se seca al recalentar. Puedes dejar la bandeja hecha, apagar el horno y taparla. A la hora de cenar, solo tienes que calentar:

  • 10 minutos en el horno a 180 °C

  • o 2–3 minutos en el microondas con un poco de grill

Las patatas y el limón mantienen la humedad y el pollo sigue estando tierno.

Ideales para niños

Para los más pequeños, basta con servir el muslito y las patatas, retirando si quieres las rodajas de limón visibles. El resultado es una carne suave, sin sabores fuertes y muy fácil de comer.

Una receta para guardar

Estos muslitos de pollo al horno son de esas recetas que se quedan contigo. De las que repites una y otra vez porque sabes que funcionan, porque no fallan y porque te hacen la vida un poco más fácil.

Si buscas cocina casera, sencilla y real, esta receta merece un sitio fijo en tu menú semanal.